Dato clave: la venta de autos deja atrás los temores a un enfriamiento del consumo y el trimestre se encamina a nuevo récord

Según datos adelantados por ACARA a iProfesional.com, el repunte en marzo llegaría a 22% contra el mismo mes de 2011. Tomando días hábiles, sería de 7%. Se refuerza idea del “sostenimiento consumista” y del auto como refugio de dinero. ¿Qué otros factores hacen que la comercialización siga firme?

Quienes pronosticaban un inexorable freno en el consumo habían visto en el dato de ventas de autos de febrero una confirmación para sus temores.

Quebrando una tendencia que llevaba más de dos años de continuo ascenso, el segundo mes del año vio cómo la cantidad de 0Km salidos de las concesionarias caía un 6 por ciento.

En un entorno en el que se esperaban subas de los servicios públicos, por el recorte de subsidios, más un aumento de las expectativas inflacionarias por parte de la población y, para colmo, con un enrarecimiento del clima político luego de la tragedia de la estación Once, todo llevaba a esperar una retracción en el nivel de compra de los argentinos.

En este sentido, un relevamiento de la fundación FIEL indicaba cómo, en el inicio del año, una serie de industrias registraba comportamientos recesivos.

A la cabeza se encontraba la automotriz -con una caída de 10,8% respecto del año anterior- seguida por el sector textil, petrolero, tabaco, siderúrgico, químico y papelero.

En ese contexto, el dato de la venta de autos no viene a ser un indicador más: se trata de uno de los principales símbolos elegidos por el kirchnerismo para demostrar su éxito en su aspiración de lograr la “movilidad social ascendente” (ver nota: “El auto, un emblema de ascenso en la pirámide social y ‘orgullo K’ a la hora de ‘chapear’ con la redistribución de ingresos“).

Por eso, cuando en febrero se supo que “sólo” se habían vendido 58.063 unidades, la cifra causó preocupación en filas oficiales y una sensación de confirmación de los malos presagios vaticinados por los críticos del “modelo K”.

¿Cambio de tendencia?
Sin embargo, la economía argentina da sorpresas a diario, desafiando continuamente la capacidad de los expertos para realizar pronósticos.

Es así que, según confirman a iProfesional.com fuentes de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara), las primeras tres semanas de marzo permiten proyectar una venta de 82.000 vehículos en el mes, lo que implicaría un impactante crecimiento del 21% (marzo contra marzo) luego del traspié de febrero.

No obstante, las peculiaridades del calendario 2012 obligan a mantener la cautela antes de sacar conclusiones en lo que hace a demanda de automóviles.

En efecto, así como en febrero la “justificación” dada por Abel Bomrad, presidente de Acara, había sido la existencia de dos días hábiles menos respecto del mismo período del año pasado, en el mes en curso se da la situación inversa. Esto lleva a que las estadísticas mensuales puedan mostrar variaciones bruscas.

En cifras, de un enero récord con 112.000 unidades (un aumento de 8% sobre enero de 2011 que ya de por sí era inusualmente alto), se pasó a una caída de 6% en febrero.

Ahora, con los datos de marzo se retoma un crecimiento alto que, si se “depura” según el promedio vendido por día hábil, deja un saldo de 7% de aumento.

Así las cosas, un pantallazo general del trimestre da un incremento de casi 10% respecto del mismo período del año pasado, constituyéndose así en un nuevo récord, de confirmarse finalmente el dato en torno de los 82.000 cero kilómetro comercializados durante este mes.

Es decir, un número en línea con el que los concesionarios esperaban: un buen ritmo de incremento de ventas, pero sin llegar a las variaciones del año pasado, respecto de 2010, más propias de un momento de boom económico.

“El público está con muchas dudas, pero aun así se hacen consultas y se toman decisiones de compra más rápido de lo esperado“, comentaron a este medio desde un concesionario oficial de Ford con varios puntos de venta en Capital.

Por su parte, Martín Gamondes, gerente de ventas de Dietrich, firma que comercializa Volkswagen, explica que la sensación de temor entre los consumidores no es tan fuerte como puede parecer ante la proliferación de noticias negativas.

La gente no está tan aterrada, si bien mira más el mercado. Y este panorama se nota en el caso de los autos”, comentó.

En cuanto a los modelos más vendidos, la tendencia del año muestra una preferencia por losvehículos de entrada de gama, con el Volkswagen Gol como líder seguido del Chevrolet Classic, Peugeot 207 y Volkswagen Fox. 

Los precios más bajos de estos modelos son su principal fortaleza para seguir manteniéndose como líderes.

Por otro lado, las automotrices siguen muy activas en materia de lanzamientos, lo cual demuestra el interés por seguir conquistando a los clientes locales.

La rueda sigue girando
¿Cómo interpretar esta situación del mercado automotor, donde un mes parece confirmarse un enfriamiento generalizado del consumo y luego la tendencia se revierte, a tono con la euforia consumista que caracterizara a estos los últimos dos años?

Por confuso que parezca, hay algunas señales del mercado que permiten entender mejor la situación.

Tal vez el primer dato a tomar en cuenta sea el de los salarios y su evolución.

Contrariando las expectativas de fin de año, cuando todavía se hablaba de un presunto objetivo oficial de “topear” los incrementos nominales en un 18% anual, ahora las proyecciones están muy por encima.

“Mi visión es que el Gobierno no va a ser tan rígido como se pensaba inicialmente, y que las decisiones tomadas en las últimas semanas, desde el congelamiento en las subas de servicios públicos hasta la reforma del Banco Central, van en línea con una política más laxa“, señala Ernesto Kritz, director de la consultora SEL.

Para este analista, aquella pretensión que Cristina Kirchner había insinuado -sobre moderar las subas- en aras de garantizar el empleo y la inversión ahora quedará relativizada por la necesidad de inyectar nueva energía al consumo.

“La sensación es que un 25% promedio es un incremento que el Gobierno podría aceptar sin temor a que se genere una excesiva presión inflacionaria. Por encima de eso, creo que tratará de intervenir”, observa Kritz.

Esa percepción parece confirmarse por los presupuestos que hacen las empresas sobre aumentos de la masa salarial para el año 2012 (para conocer más detalles de este tema y ver los incrementos previstos por rama de actividad, haga clic aquí).

“Ya desde finales del año pasado, nuestro sondeo marcaba que la previsión de mejoras en las remuneraciones era en torno del 25%. Y una actualización que realizamos recientemente marca que esa cifra se ratifica“, señala por su parte Zoltan Rosenfeld, director de la consultora de recursos humanos Mercer.

Y los sondeos de expectativas económicas, como el que realiza la Universidad Católica, marcan que si bien ya no existe la euforia de 2011, todavía un 72% de la población cree que su capacidad de compra se mantendrá o aumentará en los próximos seis meses.

El efecto colateral del dólar atrasado
Otro factor para entender la situación actual surge cuando el poder adquisitivo se analiza según su capacidad de comprar autos por parte de los argentinos.

El fenómeno del atraso cambiario frente a la inflación y su correlato en sueldos –que vienen incrementándose a razón de un 15% en dólares- aporta también una parte importante de la explicación.

A diferencia de los salarios, el precio de los autos tiende a mantenerse un poco más estable, en moneda dura, lo que hace que un vehículo “cueste” cada vez menos en términos relativos.

Así lo explica el propio Bomrad, de Acara: “Mejoró la distribución del ingreso y se incrementaron los salarios industriales más de lo que subieron los autos; por ende, se incorporaron más compradores al mercado”.

En este sentido cabe destacar que, en estos últimos años, el precio de la mayoría de los vehículos se ha venido incrementando por debajo de la inflación y de las mejoras salariales, cuyo promedio, considerando todas las ramas de actividad, fue del 28,5% en 2011.

El siguiente cuadro permite apreciar la evolución en las cotizaciones de algunos de los vehículos más comercializados:


Menos salarios para llegar al 0km
Este mayor poder de compra de vehículos, en términos de salario promedio, queda reflejado en las propias estadísticas que maneja la entidad que nuclea a las concesionarias de autos.

En efecto y a modo de ejemplo, para comprar un auto de entrada de gama, como puede ser un Chevrolet Corsa, se requerían de unos 13,6 salarios industriales en 2003. Pero, a medida que los ingresos fueron creciendo en términos de dólares la relación cambió sustancialmente, al punto que hoy se necesitan 8,7 sueldos para llegar al mismo modelo.

Con una suba salarial promedio proyectada en 25% para 2012, y una tasa de devaluación que, en el escenario más extremo, podría estar entre el 12% y 15%, todo indica que en el corto plazo este abaratamiento para adquirir un 0km no sólo que no se revertirá sino que continuará profundizándose.

Protagonista del “consumo defensivo”
Quizá, el hecho de requerir de menos sueldos para comprar un 0km o el atraso cambiario frente a la evolución de los salarios pueden no ser suficientes para explicar esta prolongación en el ánimo consumista de 0km.

Sucede que, además, el automóvil tiene algunas características que lo diferencian de otros bienes de consumo y que hacen que, incluso, en un momento de incertidumbre económica sus niveles de venta sigan siendo elevados.

Los analistas creen que en un país donde las posibilidades de ahorro se restringen de la mano del “cepo” al dólar y de otros controles oficiales, el auto va consolidando su rol de “activo refugio”.

“El mismo temor que puede existir por la inestabilidad económica convierte hoy al argentinoen un potencial cliente, ya que siente que si no invierte ahora mañana podría verse imposibilitado para poder hacerlo”, comentó Gamondes, de Dietrich.

Por otro lado, los expertos destacan un factor clave que es la falta de opciones de inversión, especialmente por la inexistencia de créditos hipotecarios que, de cobrar impulso, se llevarían buena parte del dinero que hoy se concentra en la compra de autos.

Esta escasez de alternativas, además, genera la sensación de que un vehículo se constituye en un “activo de refugio” del dinero, al no haber otras alternativas que ocupen ese lugar.

Finalmente, otra de las cuestiones que juega a favor tiene que ver con el rol que ocupa comosímbolo de ascenso en la pirámide social.

En efecto, el cambio de vehículo pasó a ser, para muchos integrantes de la clase media, laforma de mostrarle al resto de la sociedad su crecimiento económico, ante las mayores restricciones que encuentran para planificar a largo plazo.

El experto en consumo, Guillermo Oliveto, hace una elocuente referencia a este tema: “En una sociedad que construyó su identidad bajo la impronta de la movilidad social ascendente, el 0Km tiene múltiples significados. Pero hay uno que sintetiza todos los demás: ‘Llegué'”.

¿Cómo sigue?
Según Maximiliano Scarlam, economista de Abeceb.com y especialista en la industria Automotriz, de mantenerse la tendencia, el sector podría registrar un crecimiento del 8% en 2012.

La predicción se basa en el supuesto de que seguirán presentes en el mercado tres características que surgieron en los últimos años y que ahora se pueden debilitar, pero no dan muestras de desaparecer. Estas son:

• El ingreso de nuevos compradores al sector, aunque con un porcentaje inferior al de 2011.
• La idea instalada de ganarle a la inflación con la compra de nuevos modelos que, por otra parte, no sufren una gran desvalorización.
• El poder de compra de los argentinos que, de confirmarse el escenario de aumento de salarios del orden del 25% podría ganarle o, en su defecto, empatarle a la inflación real.

Los expertos señalan, además, que no solamente la demanda sigue firme, sino que la oferta está acompañando con una amplia renovación de modelos, de manera de reforzar esa visión del auto como inversión y activo refugio para el ahorro familiar.

Fuente: Iprofesional