El Banco Hipotecario lanza una nueva línea de créditos para viviendas a tasa fija y a diez años

 Destinará unos $1.000 millones para financiar construcción y refacción. Para un monto solicitado de $200.000 la tasa nominal anual será del 15,9% y las cuotas irán desde los $3.400 hasta los $4.300 en cuatro tramos escalonados. ¿Cuál es la oferta que proponen otras entidades?

No era un momento cualquiera para lanzar una nueva línea de créditos hipotecarios: el contexto es el de un fuerte déficit en materia habitacional para la clase media, y todos parecían estar plenamente conscientes de ello.

Es así que en el acto realizado en la sede del Banco Hipotecario, su titular, Eduardo Elsztain, apuntó directamente a poner el dedo en la llaga, al afirmar que el crédito para la vivienda que se registra hoy en el país “está en el nivel más bajo de Latinoamérica y de la historia”.

Y luego de recordar que “nada es más valorado por el argentino que tener su propia casa”, el empresario aludió a la necesidad de que todo el mercado financiero, incluyendo al sector estatal, deben hacer un esfuerzo para buscar que las condiciones de los préstamos estén más acordesa la situación de ingresos que viven hoy los asalariados.

En el marco del lanzamiento de una nueva línea de créditos hipotecarios por parte de esa entidad, el empresario anunció que se destinarán $1.000 millones para financiar laconstrucción o ampliación como una forma de crear un instrumento de liquidez de manera continua y no como una acción puntual.

“Así aportamos un grano de arena y confianza en el país, pero en ello tenemos que contribuir todos, tanto el sector público como el privado”, reclamó.

En este caso, a diferencia de una línea anterior presentada en 2009, toda la financiación corre por cuenta del Hipotecario, sin intervención de la Anses ni de otras agencias del Estado.

Esta nueva línea, con la que se esperan otorgar 5.000 préstamos de unos $200.000 en promedio, cuenta con novedades en materia de plazo y tasa, con la que el banco apuesta asuperar el escollo de la mayoría de los planes existentes en el mercado, cuyos requisitos suelen hacer inaccesible el crédito para las familias de ingresos promedio.

La intención manifestada por Elsztain es la de reforzar dos factores que son esquivos en la Argentina desde hace años: “Creer en la moneda local y en el largo plazo”.

Así, citó que su misión será unir a la gran parte de la población que no tiene acceso al financiamiento con la otra gran porción de ciudadanos que ahorra en moneda extranjera fuera del país.

En la misma línea, el vicepresidente del Hipotecario (y ex titular del Banco Central), Mario Blejer, admitió la dificultad básica con la que se topa el mercado del crédito para la vivienda: lapersistencia del trauma abierto por la crisis bancaria del 2001.

“Existe una gran desconfianza de la gente de ahorrar a largo plazo”. Y, a raíz de eso, es complicado esperar que se apueste por el país.

“El peso de la historia no es gratis”, remató Blejer.

Para acceder a esta línea crediticia se debe contar con el terreno para construir. “La idea es la de concentrar los recursos en la vivienda nueva porque genera mucho más empleo que los inmuebles terminados”, aclaró Fernando Rubín, gerente general de la institución.

Nuevas líneas de créditos
Bajo el nombre de “El crédito para tu casa programa 2012”, este novedoso sistema del Banco Hipotecario tiene como objetivos “facilitar el acceso a la vivienda a los sectores medios de la población y contribuir a la expansión de la economía”, afirmaron desde la institución.

Las principales y atractivas condiciones brindadas son la de una tasa fija del 15,90% (TNA), unplazo de 120 meses y la posibilidad de financiar hasta el 100% del proyecto de obra.

Las cuotas para pagar el préstamo son escalonadas en cuatro tramos. Y los incrementos en las cotizaciones sólo se producen en el comienzo de cada una de las etapas.

Esta propuesta está dirigida a personas con ingresos netos a partir de $3.200, los cuales podrán lograr un importe de 50.000 pesos.

En cambio, una familia que reúna unos $10.800 mensuales, podrá acceder a un monto de$200.000, abonando una cuota que irá desde los $3.415 a los $4.328, según el tramo del escalonamiento.

En general, la erogación necesaria cada 30 días representará desde un 30% a 40% de la entradade dinero total del individuo o de la pareja interesada.

Esto “significa que el cliente podrá obtener el crédito con los requisitos de un plazo de 20 años y los beneficios de pagarlo en 10 años, logrando el mayor monto posible y ahorrándose gastos de comisiones, intereses y seguros”, destacaron desde el Banco Hipotecario.

Una aclaración importante para acceder al beneficio es que la vivienda deberá ser única, familiar y de ocupación permanente.

Por otro lado, las personas que inviertan en cédulas hipotecarias, tendrán la posibilidad de obtener un importe de crédito aun mayor.

El cupo máximo de dinero a otorgar será de $500.000 para la construcción y de $250.000 en el caso de ampliación y terminación.

Otro requisito es que la superficie máxima a construir debe ser de 120m2, como tope.

Alternativas que ofrece el mercado
La oferta hipotecaria que propone el mercado, si bien no es de fácil acceso, cuenta con variedad de planes por parte de los principales bancos estatales y privados.

Por el lado del Banco Ciudad, la novedad es la de una línea que “facilita el acceso” a la clase media, dentro de su cartera de productos de “Ciudad Vivienda”.

Esta alternativa de financiamiento es a un máximo de 20 años y establece una tasa escalonada que, según la entidad, reduce en más de un 20% los requisitos de ingresos familiares durante los primeros dos años del crédito.

“Todo crédito hipotecario es complicado de pagar al principio por sus altos costos. Por eso tratamos de que el público salte esa primera valla para poder ingresar, solucionando eso y disminuyendo los requisitos un 20 por ciento”, señaló a iProfesional.com Jorge Velásquez, vocero de la entidad.

Y agregó: “Luego, la inflación se encarga de licuar la cuota y de que no resulte tan pesado de afrontar ese gasto como lo es al principio”.

El resultado de esto, recalcó, es que se necesita “menos plata para entrar y se posibilita la llegada a más gente”.

Así, se cita el ejemplo de un matrimonio o individuo que requiere obtener 65.000 dólares: antes precisaba un tope mínimo de $10.000 como ingreso mensual familiar para acceder, para luego abonar una cuota de $4.000. En cambio, con este método escalonado, bajan los requisitos y costos una quinta parte: se le exige $8.000 y pagar una cuota de 3.200 pesos.

Además, durante los primeros dos años se bonifican 4,5 puntos porcentuales de la tasa variable testigo de esta línea. Es decir, pasa desde la actual vigente de 18,5% (TNA) a quedar en sólo 14 por ciento.

Luego, para el tercer y cuarto año la bonificación es de 2 puntos. Recién en los dos períodos siguientes, cuando las familias han reducido el peso de la deuda en relación con sus ingresos, se empiezan a compensar los descuentos de tasa sumando 2,5 puntos a la tasa testigo.

Finalmente, desde el séptimo año del crédito, se aplica un tipo de interés variable más 5,5 puntos porcentuales.

Esta nueva línea con tasa escalonada que propone el Banco Ciudad se suma a las opciones vigentes de tasa fija, combinada y variable, hasta 20 años de plazo, con tasas promocionales desde del 11,9% (TNA variable) y 14% fija para los barrios del sur porteño.

También hay propuestas con ahorro previo, cuyos requisitos son flexibles. El monto máximo a otorgar es de $750.000, tanto para viviendas nuevas como usadas de la Ciudad de Buenos Aires y Conurbano metropolitano.

Por último, esta institución brinda una “oferta social” de préstamos hipotecarios, con mínimos requisitos para monotributistas, profesionales independientes y sectores de bajos ingresos.

En ella ofrece hasta 200.000 pesos a un plazo de entre 12 y 15 años y para acceder se debe formar un pool de 3 a 10 participantes, que garantizan el pago del conjunto.

Por el lado del BBVA Francés, se ofrecen créditos hipotecarios para la adquisición de primera y segunda vivienda, construcción y refacción. La TNA es de 27% a tasa fija en pesos en todas las líneas.

Los montos máximos otorgados llegan a los $300.000, a un plazo de 15 años, con la cobertura de hasta un 70% del bien.

Los voceros de la entidad señalaron a iProfesional.com, como diferencial, que “esta oferta es para mercado abierto, es decir para clientes y no clientes del banco”.

En tanto, el Banco Nación otorga en la línea “Casa Propia” hasta 580.000 pesos a 20 años de plazo con tasa combinada, que arranca en el 12,75%.

El crédito en la mira
“Una enorme mayoría de la población mira desde afuera el mercado inmobiliario, imposibilitado de acceder a una vivienda propia”, sostenía el docente de la UTN Marcelo Satulovsky aiProfesional.com, en un análisis sobre el proceso de “inquilinización” del país.

Bajo esta realidad, enmarcada bajo requisitos administrativos y económicos difíciles de cumplir, el argentino promedio debe resignarse a seguir lejos de alcanzar su techo.

Los números son contundentes: un 70% de las escrituras son firmadas por inversores, que ya cuentan con una primera vivienda, de acuerdo a estimaciones de la UADE.

A ello se le deben sumar el incremento de las propiedades a un ritmo anual promedio del 8% en dólares y una relación cuota ingreso muchas veces difícil de cumplimentar.

Construcción que se aleja
Un informe de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), indica que el costo de construir creció 16,8% en el 2011. Al desagregarlo se observa que la mano de obra subió 20%, mientras que los materiales lo hicieron un 14 por ciento.

En cuanto a la realidad del mercado, Sebastián Estévez, asesor financiero independiente, opinó a este medio que sólo bajarán fuerte los precios de los inmuebles si hay un ajuste severo del tipo de cambio, un freno grande en la actividad económica y una caída del precio de la soja a u$s300 la tonelada. Ninguna de estas tres situaciones son cercanas.

Como reflexión del actual contexto, Satulovsky afirma: “La Ciudad no es un banco, como tampoco una casa es un bono. Dentro de su natural dialéctica ´bien de uso/bien de cambio´, los inmuebles vienen siendo pensados más como ´bonos de ladrillo´ para refugiar capitales, que como respuesta real a una necesidad habitacional, manteniendo así un juego de valores en suba, donde pocos trabajan para pocos en la punta de la pirámide”, mientras la mayoría de la gente mira desde afuera y no puede alcanzar la vivienda propia.

Fuente: Iprofesional