LAS TRES LECCIONES CLAVE QUE DEJÓ LA CRISIS SEGÚN GOLDMAN SACHS

El economista jefe de la entidad resumió en tres ejes las enseñanzas que surgen de los últimos cuatro años en los que el mundo enfrentó un fuerte vendaval

Ya lo afirma el dicho: toda crisis es una oportunidad, en este caso, excelente para aprender de los errores y evitarlos de cara al futuro.

Justamente esta es la idea del economista jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, quien decidió aprovechar la ceremonia del University Club de Nueva York, donde el equipo de expertos del banco recibió el reconocimiento por sus previsiones económicas, para esbozar las lecciones que deberíamos haber aprendido durante los últimos cuatro años.

En este tiempo, muchas cosas sucedieron. La crisis subprime desató un shock crediticio que culminó con la quiebra de Lehman Brothers, la peor recesión económica desde la Gran Depresión y ahora parece haber enganchado con el azote de la deuda soberana en Europa.

Para Hatzius, el “depresivo entorno económico” también ha sido “instructivo” para los economistas de todo el mundo.

En este sentido, resumió las enseñanzas en tres puntos clave:

1. La estabilidad puede ser desestabilizadora
El economista jefe de Goldman explicó que durante la década de los ’80 y los ’90 hubo una gran rebaja en la volatilidad. En respuesta a este entorno, los consumidores y las empresas comenzaron a incrementar su influencia y a registrar mayores déficits financieros. ¿Moraleja?: se excedieron con el gasto sobre los ingresos y con la inversión sobre el ahorro.

Esta sinergia aumentó la relación entre la oferta y la demanda y produjo beneficios económicos, que a su vez incrementaron las valoraciones en la renta variable, redujeron la inflación y avalaron un mercado laboral fuerte.

El continuo optimismo y los buenos resultados hicieron creer al consenso que los más pesimistas se “equivocaban” al determinar que este auge terminaría en fracaso.

Este proceso continuó hasta que los desequilibrios en los mercados financieros, en el sistema bancario y en la economía real crecieron hasta tal punto que cualquier shock negativo, por pequeño que este fuera, ha tenido impacto en alguno de estas tres áreas.

“La situación actual demuestra que es difícil revertir la crisis”, señaló Hatzius. En ese sentido, explicó, “la gran estabilidad y prosperidad inicial de la economía ha demostrado ser altamente desestabilizadoras a largo plazo”. ‬

2. Los estímulos fiscales suelen infravalorarse tras la crisis
En su segunda lección, Hatzius hizo referencia a unas declaraciones de Lawrence Summers, ex director del Consejo Económico Nacional de Barack Obama, quien afirmó que“la ironía de la crisis es que si bien fue causada por el exceso de confianza, el endeudamiento y el gasto, sólo puede resolverse a través del aumento de la confianza, el endeudamiento y el gasto”.

Al respecto, el economista de Goldman explicó que tras aprobar un estímulo fiscal y no ver los resultados esperado “es muy tentador” creer que el déficit público es parte del problema más que parte de la solución y que la macroeconomía es un cuento moral que recompensa a los gobiernos virtuosos y castiga a los malvados.

Con esta justificación, Hatzius mostró su preocupación por el impacto potencial de una política fiscal más restrictiva en una economía que sigue siendo muy frágil.

“Los recortes a nivel federal, estatal y local restaron cerca de un punto porcentual al crecimiento del PBI durante el año pasado y es probable que resten la misma cantidad o más en 2012”, apuntó en declaraciones citadas por el medio español elEconomista.es.

Al mismo tiempo, advirtió que el “efecto acantilado” será aún mayor en 2013, cuando la economía se enfrente a la expiración de los recortes fiscales aplicados por la administración Bush y extendidos posteriormente por Obama, y los recortes automáticos del gasto potencial federal si el Super-Comité del Congreso no llega a un acuerdo sobre cómo reducir el déficit de forma equilibrada y escalonada.

En estas circunstancias, Hatzius dijo que la política fiscal seguirá siendo “muy apretada” en el futuro.

3. La política monetaria también suele ser infravalorada después de una crisis
Para su último punto, Hatzius se refirió a una declaración de Ben Bernanke en 2002, donde el presidente de la FED aseguró que “en un sistema de dinero fiduciario, un gobierno siempre debe ser capaz de generar un aumento del gasto nominal y la inflación, aun cuando la tasa de interés nominal a corto plazo sea cero”‬.

El economista de Goldman consideró que esto es cierto sólo en la teoría pero no en la práctica.

Normalmente, los bancos centrales no logran generar un aumento suficiente del gasto nominal cuando las tasas de interés a corto plazo son casi nulas. Al igual que sucede con los estímulos fiscales, “el estímulo monetario es también insuficiente”, apuntó Hatzius. ‬

Entonces, ¿por qué la Reserva Federal no ha relajado aún más su política monetaria?. Hatzius afirmó que la razón principal es que los bancos centrales tienden a ser demasiado cautos en un ambiente desconocido. Este miedo, “no es fácil de superar” pero, según el equipo económico de Goldman, “una opción sería que la Reserva Federal orientase su política para conseguir un objetivo nuevo de PBI nominal”.