DISTORSIÓN, DISPERSIÓN E INFLACIÓN

El economista Tomás Bulat analiza cómo el Gobierno se refiere a la suba de precios. Explica el impacto de la estacionalidad y la pérdida de la noción valor

La presidenta Cristina Fernández dijo que en realidad no hay inflación, sino dispersión y distorsión de precios.

No pude evitar la tentación de escribir esta nota, para aprovechar la situación de tener una comunicadora privilegiada como la Presidenta para hacer recordar lecciones aprendidas con respecto a la inflación.

Repetir hasta el cansancio que la inflación es una suba sistemática y generalizada de precios, es repetir una frase sin entenderla. Así que usando la filosofía de Mostaza Merlo, analicémosla paso a paso.

Suba: esto quiere decir que los precios son siempre nominalmente mayores (suben). Pero por supuesto hay varios tipos de bienes y entre ellos están los estacionales, que por más que haya inflación hay períodos en los que suben más, y en los que bajan.

Pero para saber si hay inflación, se comparan el mínimo contra el mínimo y el máximo contra el máximo. Por ejemplo, nuestro querido tomate se produce más entre noviembre y mayo cuando es más barato y más caro en el resto de los meses.

Por lo tanto cuando hay inflación es cuando el mínimo de tomate en un año era de 3 pesos y ahora es de 5 y el máximo era de 10 y ahora es de 14. Es decir que tiene una tendencia creciente. El promedio anual sube, aunque con estacionalidad.

El resto de los precios de bienes o servicios duros, no bajan. A esto se lo llama “inflación núcleo”. ¿Quien ha visto bajar el precio del taxi o del cable o de los celulares?

Sistemática: esto quiere decir suben cada tanto, no homogéneamente. Algunos pueden subir diariamente, otros semanalmente, cada tanto. Es decir que sea sistemático, no quiere decir que sea el mismo sistema para todos. De hecho si todos subieran el mismo día, al mismo tiempo y el mismo porcentaje, la inflación no sería tanto problema. Esta sistematicidad despareja genera que los precios de algunos sectores se retrasan y otros se adelantan

Generalizado: Generalizado es que todos los precios suben, pero el problema principal es que no lo hacen todos a la misma velocidad ni en la misma proporción, ya que dependen de varias variables de mercado. El problema es que lo generalizado no es parejo y por lo tanto unos suben más que otros.

Cuando hay una suba (con estacionalidad) sistemática (pero no coordinada) y generalizada de precios (pero no igual) se produce en todos nosotros los siguientes problemas:

La pérdida de noción de Valor: pregúntese si no le pasa la siguiente situación. Va al supermercado, ve precios de bienes que no compra hace un mes y le parece, a primera vista, que están caros. Pero luego se queda pensando y al final no está seguro si es caro, barato o promedio. Ya no tiene en claro cuánto valen las cosas, perdió la noción de valor.

Ineficiencia de los costos de búsqueda
Como se resuelve esto de no saber si las cosas están caras o baratas, simple, salgo y recorro otros lugares. Por supuesto recorrer implica un costo de tiempo, de combustible, etc. Si no hay inflación, yo puedo recorrer 3 o 4 lugares y ver precios alternativos y decido comprar en el más barato, aunque me lleve 1 o 2 semanas averiguarlo.

Pero si hay inflación, si yo tardo 1 o 2 semanas, cuando vuelvo al supermercado, el precio cambio y por lo tanto la búsqueda no sirvió de nada. Es decir el caminar del ministro hay que hacerlo rápido, porque si tardas, cuando vuelvas el precio ya puede ser otro.

Expectativas futuras
El otro problema es que cuando se generalizan las expectativas de que los precios van a subir, comprar hoy, aunque sea caro, casi seguro va a ser menos que si espero 1 mes para hacer la compra.

Es decir que si creo que los precios van a subir, adelanto la compra. Esto se nota en el supermercado, cuando vuelven las compras grandes a principios de mes, para aprovechar mejor el sueldo. Y según algunos datos esto está comenzando a pasar. Se vende más en los primeros quince días que en los últimos quince.
Distorsión, dispersión, inflación

El problema es que cuando comienza a pasar esto, la pregunta es: ¿los precios están distorsionados en relación a qué? Si no hay noción clara de cuánto valen las cosas, no es posible saber la distorsión.

Cuando el costo de búsqueda es alto y las expectativas de suba de precios crecen, los bienes hoy valen menos que mañana, por lo que compro antes que suban, generando dispersión entre bienes y dentro del mismo bien en distintos lugares geográficos.

Así que si Ud. ve una situación en la cual se junta la distorsión de precios y dispersión, lo que está diciendo es que hay inflación y que la misma es creciente.

Si a esto sumamos que el problema de la suba sistemática y generalizada de precios es parte de una conspiración de los otros (vos) contra el gobierno y que paradójicamente solo se concentra en dos países del mundo, Venezuela y Argentina. No es el gobierno el problema, es la gente.