ADAPTACIÓN A LOS TIEMPOS: LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS, ¿POR QUÉ NO?

En casi 40 años de vigencia de la ley que penaliza el consumo, la tenencia y el tráfico de estupefacientes, tanto el consumo como el tráfico de los mismos, fue aumentando cada año y nunca dejaron de hacerlo. Por el contrario, lamentablemente, vemos un crecimiento geométrico, exponencial.

Los consumidores de drogas han dejado de ser enfermos para pasar a ser “delincuentes”.

Ya que éste es el tratamiento legal para los adictos que son juzgados por consumo o tenencia.

De allí saltan a formar parte de la población carcelaria, con todas las consecuencias que esto acarrea en la vida de una persona y de su familia.

Los adictos constituyen, en la actualidad, gran parte de los que están privados de su libertad. La mayoría de los encausados no tienen sentencia definitiva, sino que están procesados.

Y, esperando una condena, que quizá nunca llegue, muchos pasan a integrar la sub cultura criminal.

Desde ya, cada preso nos cuesta entre 3000 y 5000 pesos mensuales, hagan ustedes la cuenta del costo total anual.

No estamos diciendo que consumir drogas sea algo bueno, todo lo contrario, estamos diciendo que es mala y mata, pero como el Estado se ha demostrado ineficaz en su combate, me parece que ha llegado la hora de probar con la legalización.

De esta manera se pondrá fin al mercado negro y pasará a ser un producto más en el comercio, como lo son el tabaco y el alcohol.

Cuando hablamos de legalización, por supuesto, es para mayores de 18 años, con prescripción médica y de venta exclusiva en farmacias.

De este modo se termina con el narcotráfico, que son los únicos que lucran con los enfermos.

Si la venta fuera legal tendrían que pagar impuestos y con ese dinero habría fondos suficientes para prevenir y para realizar los tratamientos necesarios.

Una ley de estas características no significa un libertinaje sino una
adaptación a los tiempos que estamos viviendo.