EN UN AÑO, 4 MILLONES DE NUEVAS TARJETAS SE SUMARON A LA FIESTA Y BANCOS VAN POR OPERATIVO CONSUMO FASE II

No sólo llueven dólares en el país. También hay una “invasión de plásticos”, impulsada por las entidades. Las cifras resultan sorprendentes. Casi 2,5 millones de argentinos fueron atraídos por las promos en 12 apenas meses. ¿Es peligrosa esta creación de dinero virtual? La respuesta, según analistas

De todos los récords que se batieron en 2010, que llevaran al país a tocar sus máximos registros en la compra de autos 0km, equipamiento para el hogar, celulares e -incluso- a exhibir cifras sorprendentes en el uso de tarjetas de crédito en el exterior, hay un dato que se destaca por encima del resto.

Y tiene que ver con el dinero financiado a través del uso de los plásticos, que creció nada más y nada menos que un 44% en el último año y arrancó 2011 superando esa marca.

El siguiente cuadro permite apreciar tal repunte y evidencia la evolución del saldo global aumulado de deuda hasta la primera quincena de enero.

De alguna manera, esta cifra evidencia el “cortoplacismo” que se apoderó de la sociedad, habida cuenta de que el repunte de esta modalidad de crédito fue varias veces superior al registrado por cualquiera de las otras.

Por otro lado, tal magnitud de incremento pone de manifiesto que no sólo se consumió más, sino que también se sumaron más argentinos que optaron por incrementar su nivel de deuda, considerando que los precios en ese mismo período, escalaron un 25%. Vale decir, casi la mitad de esa cifra.

Y, lejos de las voces que advierten sobre una moderación en los niveles de consumo, los analistas del mercado financiero pronostican una segunda fase del boom, con algunosmatices que la diferencian de lo ocurrido en 2010.

Específicamente, por la actitud que adoptarán las entidades financieras, comercios y particulares.

Siga, siga… más que antes
Del lado de los bancos, continuará la “lluvia de tarjetas”. No obstante, tomarán una actitud más cautelosa con aquellos que arrastren una pesada mochila de cuotas por compromisos tomados durante 2010.

¿Y por qué lluvia de tarjetas? Un dato más que contundente a la hora de describir el actual panorama es que, en apenas un año, los bancos emitieron 4.170.000 nuevos plásticos.

sumaron al sistema casi 2.500.000 de nuevos titulares, tal como puede apreciarse en el siguiente cuadro, elaborado en base a datos del propio Banco Central.

En la actualidad circulan en el país poco más de unas 30 millones de tarjetas.

De ese total, 21,6 millones corresponden a entidades financieras y el resto a emisoras privadas. Este último grupo incluye a cadenas de retail, como Garbarino, o entidades que no son bancos, como Cabal.

Si se considera la cifra total, ésta implica una tenencia de casi ocho tarjetas por cada diez personas.

Ahora bien, si se tiene presente solamente la población económicamente activa (18 millones) -que es la que las utiliza habitualmente- dicha relación se eleva a casi 2 plásticos por individuo.

De ese total general debe restarse un porcentaje del orden del 20%, correspondiente a tarjetas que no registran movimientos, por lo que las operativas serían alrededor de 25 millones.

Pero si estos números impresionan, mucho mayor es el impacto al conocer las proyecciones que tienen los bancos líderes, de cara al 2011.

Sergio Kahan, gerente de tarjetas del Banco Galicia, sostiene que después de haber emitido un 22% más de plásticos en 2010, para el nuevo año el incremento será mayor aún, con un piso estimado de 30 por ciento.

“Vamos a ver una fuerte competencia entre los bancos en el área de tarjetas, y nosotrosestamos dispuestos a pisar a fondo el acelerador para ganar terreno“, afirma Kahan, dejando bien en claro cuál será la prioridad estratégica del Galicia.

Y agrega que, como la tendencia es a que la gente que tiene muchas tarjetas concentre sus gastos en uno o dos plásticos, la competencia de las entidades emisoras apuntará a posicionarse como “la preferida” del usuario.

En la misma línea, el gerente de Producción y Servicios del Banco Ciudad, Maximiliano Coll, destaca varios aspectos de la estrategia destinada a ganar market share en este terreno.

“Durante el año pasado ampliamos los límites de endeudamiento en dos oportunidades, y seguramente haremos lo mismo en 2011. En función del perfil del cliente, se eleva el monto en dos, tres o cuatro sueldos. A fin de facilitar el consumo, también cuotificamos los saldos, lo que significa que un cliente que decide ordenar su deuda puede cancelarla en varios meses”, manifiesta el ejecutivo.

“Estamos convencidos que en el corto plazo se sostendrá el ritmo de crecimiento que venimos experimentando en los préstamos al consumo. Ello, en base a la estabilidad laboralque ha logrado buena parte de los asalariados y a las continuas ofertas que se brindan desde las entidades, tanto en créditos personales como en tarjetas de crédito”, argumenta Nelson Pereira, gerente de banca personal del Credicoop.

¿Cómo será la Fiesta Fase II?
Los expertos dan cuenta de que, si bien en esta nueva etapa algunos pilares se mantendrán -como las alianzas con los supermercados y las cadenas de electrodomésticos- se irán imponiendo algunas variaciones. Entre los principales cambios figuran:

  • La reducción en los planes de cuota fija. El gran “hit marketinero” de 2010 -de los 50 pagos sin interés- difícilmente se repita (salvo acciones muy específicas para bajar el stock de algunos productos). Y se buscará profundizar el modelo que combina menos mesespero con descuentos en el acto.
  • El achicamiento de los plazos a financiar. La tendencia es que las promociones sin recargo tenderán a no superar la marca de los 6 meses mientras que, durante el año previo, abundaban los planes de 12 meses.
  • Mayor competencia. Los analistas prevén que -ante el freno de otras líneas de crédito por el temor que despierta un año electoral- la batalla de las entidades se centrará en los plásticos, con la posibilidad de una desmejora en los niveles de riesgo crediticio en el mediano plazo.

“Seguiremos viendo este año acuerdos entre las entidades bancarias y las cadenas de retail,pero muy lejos estaremos de los planes de 50 cuotas fijas del 2010. Los plazos se acortarán mucho y veremos financiamiento a tan sólo tres a seis cuotas“, advierte Gustavo Giraldez, director de ZonaBancos.com

Desde los bancos admiten este cambio de tendencia, pero señalan que no por ello suponen una menor voluntad en el uso de los plásticos.

“La gente sigue consumiendo, porque aún está vigente el financiamiento de 24 cuotas, y además no todas las compras necesitan plazos tan extensos”, argumenta Kahan, del Galicia, quien además ratifica la continuidad de las alianzas con Coto y Falabella, que incluyen como principal atractivo los descuentos sobre el precio de lista.

Acelerador a fondo
Las condiciones para que el boom de consumo y el financiamiento con plásticos se extiendan están dadas.

Y a este favorable contexto se suma un aliado impensado: la “bancarización forzada” que surge como consecuencia de la falta de billetes.

Al respecto, cabe mencionar que el consumo vía tarjetas, que venía creciendo a un ritmo del 30% anual pasó -repentinamente- al 50% en enero. En el caso de las de débito se escaló del 50% hasta el 70%.

Milagro Medrano, gerente de Relaciones Institucionales del Banco Macro, indica que en las últimas semanas se notó un pico en el uso de estos medios de pago, con una suba del 40%.

Y la obligación de que todos los comercios deban aceptar crédito y débito no hace más que acentuar el boom del plástico. “Sin dudas, las acciones que está llevando adelante el Gobierno ayudan al mercado de las tarjetas”, reconoce Coll, del Banco Ciudad.

“Por un lado, están dando un fuerte impulso al consumo y, al mismo tiempo, generalizan el uso de medios electrónicos por el faltante de billetes”, agrega.

Así las cosas, todo indica que la “pasión por ir de shopping”, ahora con más argentinos con plásticos en mano, seguirá a todo vapor.

Por lo pronto, consultoras como Econométrica pronostican un aumento en el nivel de compras del orden del 6,3% real para el año.

En tanto, las encuestas que miden el humor social, como la de la Universidad Di Tella, dan cuenta de una muy alta predisposición a la adquisición de bienes durables.

Desde la consultora Econviews, el analista David Mermelstein sostiene que el optimismo del sector financiero está justificado: “El Gobierno se encargará de que el consumo siga estimulado y los bancos se van a montar sobre eso para dar crédito y mantener la rentabilidad en niveles altos”.

Servicios bancarios más caros
El 2010 no sólo será recordado por las entidades como el año en el que financiaron sumas récord con tarjeta sino que, además, como aquél en el que se marcó un hito, producto de la legislación que recortara la posibilidad de cobro de comisiones en el mantenimiento y las operaciones con cajas de ahorro.

Ello obliga a que las entidades vean, entonces, la necesidad de compensar la pérdida de esta fuente de entrada de dinero.

“Todos estos ingresos que los bancos dejaron de percibir serán trasladados a los costos administrativos de los plásticos. De hecho, algunos ya informaron a sus clientes de losnuevos precios para sus pack de productos y aquellos que aún no lo hicieron lo harán antes del primer trimestre”, reconoce el directivo de una entidad de primera línea que pidió no ser mencionado.

De hecho, en las últimas semanas han comenzado a trascender ajustes en los servicios bancarios, del orden del 25 por ciento.

Incluyen tanto a los costos de reposición de tarjetas y envío de resúmenes, como a los cargos por mantenimiento de cuentas, seguros y otros servicios.

Varios de estos aumentos ya están vigentes, mientras que otros comenzarán a partir de marzo.

Menos cuotas, menos “efecto licuación”
Los argentinos aumentaron su nivel de endeudamiento porque “les resulta atractivo el marketing de las cuotas sin interés. A su vez, los bancos han subido su límite de financiamiento a particulares. Quien hace un año tenía $5.000 hoy está cerca de $10.000″, argumenta Gutiérrez Girault, del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas.

La mala noticia para quienes el año pasado no se subieron a las promociones de 50 cuotas es que los bancos ahora están mostrando una fuerte tendencia a acortar el horizonte de plazo sin interés.

En otras palabras, esto les significa a los particulares que no podrán hacer uso del “efecto licuación” a pleno, como sí ocurría antes. Esto es, hacerse de un bien, pagarlo en cuotas fijas y que las mismas vayan diluyéndose, en proporción al salario, con el paso del tiempo.

El riesgo de la “inundación”
El otro esfuerzo de los bancos (además de incrementar el volumen de dinero financiado) es el de sumar al mercado una mayor porción de consumidores.

Algunos analistas advierten sobre el eventual riesgo a mediano plazo que puede traer aparejado esta estrategia de “hacer llover plásticos” sobre buena parte de la población.

“Se va a tener que seguir muy de cerca la evolución de los indicadores de riesgo de crédito, porque ahora se está incentivando a que se financie gente que ya viene con niveles de deuda altos“, afirma Gutiérrez Girault.

Desde su punto de vista, la competencia entre los bancos está llevando a que se “inunde” de tarjetas el mercado: “Cuando se crece hacia los márgenes, se suelen relajar las condiciones, y ahí aumenta el riesgo. Por ahora, la mora está baja, pero es un tema a seguir muy de cerca”.