ENERO 2011: ¿TIEMPO DE CALMA O LA “REMAKE” DE OTRO PRIMER MES FATÍDICO PARA LA ARGENTINA?

Enero suele asociarse a un período de extremada tranquilidad. Sin embargo, la historia argentina muestra que no es así. Muchos de los hechos que marcaron a fuego al país se dieron en este período. En esta nota, la cronología del “turbulento” primer mes de cada año. ¿Puede repetirse la historia?

Enero, un mes calmo. “No pasa nada”, suele escucharse en los pasillos de las oficinas.

El ritmo de actividad decae y la mayoría de los argentinos tienen su mente puesta en las vacaciones.

Los puntos turísticos se colman de gente y todo parecería indicar que, en materia política y financiera, las cosas transcurrirán sin demasiados sobresaltos.

En buen romance, uno puede irse “relativamente” tranquilo sabiendo que, a su regreso, el panorama lucirá del mismo modo que cuando decidió armar las valijas.

¿Y por qué “relativamente”?. Porque la historia reciente muestra que esa garantía de calma no siempre ha funcionado.

Por el contrario, varios de los hechos más impactantes que marcaron a fuego al país,sucedieron, precisamente, en los “tranquilos” eneros.

¿Casualidad o especulación? Son varios las analistas que afirman que, muchas veces, el Gobierno suele utilizar este momento del año para avanzar en fuertes medidas, al considerar que buena parte de la sociedad está gozando de sus vacaciones y – por la quietud del relajo- el impacto suele ser menor. Otras veces, también es cierto, que es “pura coincidencia“.

Lo cierto es que el repaso histórico suele traer algunos recuerdos no tan gratos para los ahorristas locales.

Enero 2010, y el “affaire” Redrado
En el primer mes del año que culminó, quizá para vencer el “aburrimiento” de los argentinos,estalló la pelea con quien había sido hasta ese momento, el presidente del Banco Central, Martín Redrado.

Reservas sí, reservas no, lo cierto es que el Gobierno -en aquel entonces con la figura de Néstor Kirchner en el centro de la escena- decidió despedir al titular del BCRA, que se había mostrado reacio a utilizar las arcas del Central para pagar deuda.

En principio Redrado no quería abandonar el cargo. Los encontronazos crecieron y la crisis política fue en aumento. Finalmente, el funcionario presentó su renuncia.

En una visión retrospectiva, el siguiente cuadro aporta algunos sucesos que, en mayor o en menor medida, impactaron de lleno en el plano político y económico local.

Claro está que, viajando aún más en el tiempo, se encuentran varios “primeros meses del año” que marcaron a fuego la historia argentina.

Enero 2002, pesificación y fin del 1 a 1
Fue precisamente un 6 de enero de ese año cuando el Senado aprobó la “Ley de Emergencia Económica” que puso fin a la convertibilidad. En otras palabras, el famoso 1 a 1 que acompañara durante tantos años a los argentinos llegaba a su fin.

Muchos aún se acuerdan del por aquel entonces ministro de economía, Remes Lenicov, cuando anunciara que la nueva paridad iba a ser de 1,40 pesos por dólar, en tanto que se apostaba a la coexistencia de una cotización de la divisa para el comercio exterior y otra libre.

Con el correr de los días la demanda fue tan fuerte que el “calmo” enero concluyó con una suba del 97% de la divisa estadounidense.

Pero eso no es todo. También se aprobó una suave liberación de los retiros de las cuentas sueldo y la pesificación de las deudas de hasta 100.000 dólares. Vale decir, quien estaba endeudado en verdes, “milagrosamente” pasaba a estarlo en moneda local.

Enero de 1999, Brasil decide devaluar el real
Corría otro enero, aparentemente tranquilo, cuando el gobierno brasileño decidió abandonar el Plan Real y llevar el tipo de cambio de 1,20 a 1,94 unidades por dólar.

Esto puso en alerta roja la relación entre ese país y la Argentina dado que, hasta ese momento, mantenían la paridad cambiaria frente a la divisa estadounidense.

Con la devaluación, Brasil pasó a tener un gran superávit comercial en el comercio bilateral, lo cual agravó la situación de las cuentas externas argentinas, y aceleró la presión por la devaluación en la economía local.

Enero de 1995 y un “Tequila” para disfrutar en vacaciones
El tequila, es una bebida de origen mexicano que está asociada a la noche y a la diversión. Aunque esa palabra no siempre trae buenas reminiscencias.

En términos financieros los recuerdos no son gratos. En enero de 1995 se sintió de lleno la medida implementada por ese país, el 20 de diciembre de 1994, cuando decidiera devaluar fuertemente su moneda, con el consecuente impacto en su sistema bancario y con marcados coletazos a nivel local (basta recordar lo sucedido con el desaparecido Banco Extrader).

Pese a la enorme desconfianza que existía, el peso se mantuvo inalterado en su relación con el dólar, pero la contrapartida fue una violenta corrida bancaria en Argentina.

En apenas tres meses se fugaron depósitos equivalentes a unos 8.000 millones de dólares, es decir el 17% del total.

La magnitud de la crisis fue tal que el PBI argentino de ese año cayó el 4,5% y el número de bancos pasó de 168 a sólo 129.

Enero de 1990 y el famoso “plan Bonex”
¿Se acuerda de Erman Gonzalez, quien fuera en ese entonces ministro de Economía?

Posiblemente sí, aunque quizá no tenga tan fresco el recuerdo de lo sucedido: el funcionario dispuso, a partir del 1º de enero de ese año, un canje compulsivo de todos los plazos fijospor bonos externos.

En otras palabras, si usted tenía colocado dinero en un banco, el Gobierno se quedaba con ese capital y, a cambio, le entregaba títulos de deuda pública.

Como si fuese poco, Gonzalez prohibió que las entidades financieras recibieran depósitos a plazo hasta nuevo aviso.

La confiscación provocó una fuerte recesión, producto de una importante caída de la liquidez y causó un profundo impacto en la población, pues significó una gran pérdida para los tenedores de plazos fijos.

Un dato que ilustra la gravedad de la situación en aquel momento, es que la tasa promedio anual de los plazos fijos alcanzó al 453 por ciento.

Enero de 1991, devaluación y nacimiento del 1 a 1
El agotamiento de sucesivos planes económicos impulsados sin éxito por el Gobierno del entonces presidente Carlos Menem dio lugar al nombramiento de Domingo Cavallo como nuevo ministro de Economía.

A fines de enero de ese año, en plena convulsión cambiaria, decidió fijar -como primera medida- una banda de flotación del dólar entre 8.000 y 10.000 australes.

Esto es, si la divisa norteamericana caía por debajo de los 8.000 australes, el Banco Central compraba dólares. Si subía por arriba de los 10.000, vendía.

¿Qué significó esto en la práctica? Una devaluación nominal del 84% pues, de los 5.100 australes por billete verde de finales del año ’90, se pasó a una de 9.400, en febrero de 1991.

¿Cuál fue tu peor enero?
“Uno de los inicios de año más complicados que recuerdo fue el de 2002, cuando no se sabía qué recomendaciones dar, ni cuál iba ser el rumbo de la economía”, afirma Paula Premrou, directora de Portfolio Personal.

Coincidiendo con Premrou, Mauro Gini, economista de FDI Internacional, considera que “sin dudas, el peor enero que recuerdo fue el del 2002“.

“Dicen que el primer mes del año es tranquilo, pero la realidad suele contradecir esa premisa. Hemos tenido algunos bastantes complicados en el pasado. Sin ir más lejos, en el del 2010 tuvo lugar la pelea de Redrado con el Gobierno”, recuerda Fausto Spotorno, economista de Orlando Fererres y Asociados (OF&A). Su opinión es compartida por Aldo Abram, director de CIIMA-ESEADE.

“Mi peor enero fue el del año 2009, cuando la cuestión de las hipotecas subprime se convirtió en una crisis financiera global”, apunta Agustín Cramo.

“En aquel momento la iliquidez era tal, que para tratar de pasar la turbulencia de la mejor manera posible se buscaban bonos americanos y no se conseguían. Algo inaudito”, agrega.

Qué se puede esperar para el 2011
“Particularmente, en enero de 2011 el panorama internacional aún es muy incierto, por lo tanto no es descabellado pensar que surja algo afuera”, agrega la especialista de Portfolio Personal.

Sabrina Corujo, de la misma firma sostiene que “todo hace pensar que este enero va a ser tranquilo. Pero en este país nunca se sabe. El año pasado también venía calmo y surgió la pelea entre el Gobierno y Redrado y cambió todo el escenario”.

“En el plano local, las miradas estarán puestas en las primeras medidas de Dilma Rousseffal mando de la presidencia de Brasil. En especial, en que mantenga la política monetaria de Lula y no tengamos variaciones en la paridad real/peso argentino”, destaca Premrou.

Dionisio Corneille, director de la Sociedad de Bolsa que lleva su nombre, afirma que “en el plano interno no hay indicios de que surjan problemas. La mayor incertidumbre ahora proviene de Europa”.

En tanto, Gini aporta una cuota de optimismo: “Este verano es difícil que ocurra algo demasiado fuera de lo esperado. El Banco Central mantiene una política cambiaria muy prolija, por lo que se descarta cualquier salto del tipo de cambio”.

Abram se muestra más escéptico: “Este año, si bien nunca sabemos por dónde va a saltar el conejo, ya tenemos dos grandes indicios de problemas: el primero es la inflación y el otro es la fuerte sequía que estamos viviendo”.

Enero en el mercado bursátil y cambiario
Suele afirmarse que las estadísticas hablan por sí solas.

En el caso de las acciones que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires, los resultados correspondientes al primer mes de cada año, desde 1992 a la fecha, permiten obtener algunas conclusiones.

En el lapso de 19 años, las subas le ganaron a las bajas en una relación de 11 a 8.

En cuanto a la variación del tipo de cambio, tras la fuerte devaluación de principios del 2002 (el peso perdió el 97,5% de su valor) y la corrección posterior, se dieron suaves movimientos en uno y otro sentido.

En los últimos cinco años, la moneda local mostró una devaluación mensual que se ubicó entre el 0,5% y el 1,2 por ciento.

Qué hace el inversor para pasar el verano
Según Gini, “quien se va de vacaciones trata de bajar el nivel de riesgo si es que el año ha venido movido, desde el punto de vista financiero”.

Su opinión es compartida por Cramo: “Por lo general, los inversores dejan sus posiciones en aquellos activos en los que confían y venden los de mayor volatilidad”.

Todo está dado para que este primer mes del año sea calmo. En definitiva, no siempre tiene que ser “movidito”.

Y usted ¿se sentiría seguro si tuviese que apostar que este “enero 2011” transcurrirá sin sobresaltos?