PYMES SON OPTIMISTAS EN CUANTO A LA ECONOMÍA DEL PRIMER SEMESTRE

Pese a que los años electorales en la Argentina suelen plantear entre los empresarios dudas sobre el normal desenvolvimiento de la economía, las Pymes parecen, esta vez, desatender la creciente tensión política en torno a la carrera presidencial y esperan un buen primer semestre. En tal sentido, el 89% de las pequeñas y medianas empresas cuenta con una perspectiva positiva para los próximos seis meses.

Según revela la Encuesta de Confianza Pyme, que cada seis meses difunde el banco HSBC, el índice general de Confianza de Argentina mejoró “pasando de 114 a 124 puntos representando un crecimiento de 9% respecto de la encuesta anterior. Esto representa un crecimiento mayor al promedio de América latina, siendo el tercer país con mayor confianza de la región después de Brasil y Panamá”.

El año pasado cerró con un crecimiento de la economía en torno al 8%, tal la estimación de consultoras privadas, impulsado fundamentalmente por el sector agrícola y el automotriz. Aunque para 2011 las proyecciones ubican la expansión del PBI por debajo de esa cifra -entre el 3% y el 6% de acuerdo a la visión más pesimista y a la más optimista-, los empresarios pymes mantienen una buena proyección. La encuesta del HSBC revela que, en lo que hace las Perspectivas de Crecimiento Económico, “el 89% de las Pymes en Argentina cuenta con una perspectiva positiva para los próximos 6 meses, conservando los mismos niveles (89%) con respecto a los resultados de la encuesta de julio de 2010”.

Luego del freno que sufrió el país en 2009 producto de la crisis financiera internacional, el año pasado marcó una fuerte recuperación de la actividad productiva, impulsada por el crecimiento del consumo interno. Para 2010, todo hace presumir que la economía local seguirá siendo empujada por la sostenida demanda interna y por un contexto internacional favorable en lo que hace, sobre todo, a la compra de granos.

Claro que en el horizonte aparece un problema: según varios analistas, con las empresas produciendo al límite de la capacidad instalada y con una demanda interna creciente, se observa una tensión entre oferta y demanda que debe ser subsanada con más inversión. Al respecto, la encuesta sostiene que el “91% de las empresas tiene la intención de incrementar o mantener sus inversiones de capital”, siendo que el 39% lo hará de manera significativa y el 52% de manera discreta.

Emergentes

Las dudas sobre la solvencia de varios países europeos, hace que el mundo desarrollado no pueda terminar de despegar de lo que fue la hecatombe de 2008. En cambio, las naciones emergentes no sólo sortearon mejor la crisis sino que además presentan un crecimiento más vigoroso.

El sondeo sostiene que “la confianza en el crecimiento de los negocios entre las pequeñas y medianas empresas (Pymes) en los mercados emergentes continúa incrementándose, mientras los mercados desarrollados presentan una caída en sus expectativas”.

Si se analizan los números del índice de confianza, la disparidad entre los países ricos y los emergentes queda plasmada en las expectativas de los empresarios. En América latina el indicador avanzó 3,4%, pasando de 118 unidades en junio de 2010 a 122 en enero. Mientras que en los países desarrollados cayó 8,7% de 115 a 105 unidades.

José Manuel Domínguez, Director General de Banca Comercial para HSBC en América Latina, explica esta mayor confianza que presentan los empresarios de las naciones emergentes: “El incremento en la demanda de los consumidores privados, el reaprovisionamiento global y la liquidez de los mercados occidentales han alentado el crecimiento de los mercados emergentes. Particularmente, América latina se está convirtiendo en una región progresivamente involucrada en los corredores comerciales entre los países del sur, fortaleciendo sus intercambios con otras naciones emergentes en todo el mundo que a su vez continúan con una tendencia positiva”.